miércoles, 30 de junio de 2010

Argentina - México (1)


Miré el partido. Sí que lo miré.
Desde el ojo de Osiris en el que se me reveló el Aleph Maradona.
La combinación de cerveza Corona, faso fresco y natural, a más de 140 metros de altura con un choripan hecho en la George Foreman, el día encapotado y que Buenos Aires pareciera Londres en su mejor despertar, resultaron en una visión descarnada.
Y me vomité mirando a lontananza la bombonera que Diego Armando, el peronista de primera marca, merca, el negro del pueblo con la pelota pegada al pie su carnet de entrada al universo internacional, su traje gris, sus aros refulgentes, su corte de pelo colectivero o white trash que combina acertadamente con el tatuaje que conocemos todos, todos los que lo vimos con una mano en alto cerca del arco, con las piernas cortadas, con su figura principal y primordialmente central, demagoga, narcisista, personalista reuniendo a todos los cabecitas negras en meros habilidosos de una pelota, en hombres materia prima, en ahora directores técnicos que son una cara al mundo, que muestran su vida privada, sus hijas, su nieto, sus novias pendejas y teñidas, sus abortos, sus fiestas. Todos sabemos nombre y segundo nombre, todos sabemos fecha de nacimiento, jugada evita me ama y yo la amo a ella porque sé que me ama porque yo soy uno más de todos a los que ama, todos los negros cabecitas que no vamos a despegar de nuestro universo, que no vamos a usar sus tapados de piel porque ya los usa ella, que no vamos a tener la posibilidad de eludir a 5 jugadores solitos y hacer el gol porque ya lo hizo él. Lo veo y es el esfuerzo de la trampa, la droga, sol sin y quemarse las fosas y los cornetes y no queda nada dentro porque ya llegó, llegó hasta acá de la fanfarria que el pocho nos legó, porque quiere que veamos que sigue haciendo jueguito incluso fuera del ring y cómo entrena con mis pibes y la artrosis lo mata en las caderas pero sigue y grita y quiere entrar porque es la estrella pero es el representante pero es la estrella.
Y ahí viene que un judío, un verdadero judío se me pone enfrente, porque yo solo puedo hablar de lo que sé: el modelo de judío peronista, como el modelo de puto nazi, como el modelo de negra asistenta de bush, como el modelo de francés viajando por África, como el modelo de blanco sudafricano, como el modelo de oficinista contador muriendo con el rifle impotente en Tucumán, como el modelo de los pibitos de Malvinas. Nunca el verdadero judiíto podría ser peruca, peroncho, monto, cabecita o como le digamos porque el judío sabe que las puertas de sión no se abren. Clausuradas a pesar del esfuerzo, del tartamudeo, de la desconfianza, del abatimiento, de la persuasión obligada, de la gran marcha, del conocimiento del gran plan, del temor. Las puertas están vedadas. Y por más que usemos ese tapado, el rodete, el rubio, la pelota pegada al pie, sabemos que las puertas, a la final, NO pues el padre espera debajo del marco y pregunta y la respuesta la tiene la cuca de Kafka. No. No se puede. Ni se podrá.
Y Maradó es la mentira de que sí, de que podés mintiendo, de que dale cabecita, viví tu sueño a través de mi fantasía que te ofrezco, de que el fútbol es la vida y si te esmerás y jugás bien puede que no ganes, pero si le das el bidón de diurético al contrincante y ponés la mano y lo acompañás de tus habilidades innatas para mover el cuerpo y pensás en el gol, pensás en el éxito, apuntás al éxito, a mí, apuntá a mí que soy tu padre, que soy vos, dale que soy vos, creétela, que el pocho, que la rubia del balcón, que los capos de la CGT y camioneros que están viendo el mundial de vacaciones en Safari, que los de las barrabravas, que yo en Puerto Madero te represento y soy lo mismo que vos que te rompés el puto culo laburando mil horas y no alcanza, laburás y descuidás a tus hijos, que el paco que la yuta que los violadores que la zanja esa abierta que nunca van a cerrar porque acá no entran. Pero venite a la campaña, mirame reventarme en minas rubias. Las condiciones de posibilidad de perpetuar la ideología no se acaban.
¡Subite a la calesita!

viernes, 25 de junio de 2010

Argentina - Grecia (6)


El periodista se acercó al transpirado jugador que no utilizaba desodorante con el marcado propósito de desalentar el acercamiento de los rivales. Mareado ante el aroma expelido por el corpulento defensor, le acercó el grabador digital para tomar sus declaraciones, las cuales luego serían reproducidas en la emisora radial para la que trabajaba. El deportista profesional aguardaba su pregunta con la misma tensión con la que anteriormente se concentraba frente a los embates de los delanteros del equipo argentino que recién lo había vencido por dos tantos a ninguno.
Profesional de la palabra chipriota: Un cotejo difícil en el que corrieron mucho pero no alcanzó para mantener el empate con el que comenzaron estos 90 minutos.
Helénico futbolista de elite: ¿Cuál es la pregunta? Si no formulás una, no puedo responder. Preguntame.
“Preferiría no hacerlo”, respondió. La mano no temblaba, pero en el grabador sí se notaba un ligero movimiento oscilante. Sus ojos, petrificados, no miraban, aunque apuntaban a su rala cabellera morocha. Por todos los medios intentaba respirar por la boca, mas su asma le dificultaba la labor y tampoco resultaba una defensa efectiva contra el hedor de ese mastodonte putrefacto.
Griego: Ah, Bartleby. ¿Con que esas tenemos, eh?
Chipriota: Yo no me jacto de las páginas que escribí, sino de las que leí –replicó.
Griego: Borges. Y sos periodista radial, no escribís nada. Preferiría estar leyendo la saga íntegra de Millenium antes que continuar con esta pantomima –las dos últimas sílabas viajaron con saliva, pero no alcanzaron siquiera al plástico del artilugio electrónico.
Chipriota: Si no podés disfrutar de jugar un partido varias veces, nunca tuvo sentido jugarlo en primer lugar. ¿Acaso no sintieron que estaban matando a sus raíces, a sus madres futboleras, con ese planteo tan rácano?
Griego: Alusiones a Oscar Wilde y Camus con espantosa conexión en el segundo caso. Nuestras posibilidades estaban signadas por la deficiencia de nuestra ofensiva ante el poderío ajeno, así nuestras posibilidades estaban.
Chipriota: No caiga en epanadiplosis, afea su discurso. De cualquier modo, la felicidad se puede alcanzar incluso en los momentos más oscuros, y algunas oportunidades tuvieron para modificar el marcador.
Griego: Citar a Harry Potter es indignante. Sí, tuvimos chances. Pocas y buenas.
Chipriota: Repetir una mentira no modificará mis pensamientos, que esto no es 1984 y usted lejos anda de personificar a O’Brien. ¿Cuándo retornan a su patria, cabizbajos y meditabundos?
Griego: Don Segundo Sombra. Los cheques con sus insultos no tienen fondos en el banco de mis sentimientos.
Chipriota: Esa frase no aparece en el escrito de Manuel Hernández. Mafalda.
Griego: Es José y la menciona Manolito. Volvemos con la frente en alto, permanecemos erguidos, aunque parezcamos desconocidos.
Chipriota: Me recuerda a Hölderling. ¿Fue un fracaso el paso por este Mundial?
Griego: Fracasa el que no lo intenta, dijo Séneca.
Chipriota: Sí, pero los mejores planes se ven absurdos en el fracaso. Y el de ustedes…
Griego: Dostoievski. Tenemos la oportunidad de comenzar mejor preparados ahora.
Chipriota: Ridículo. ¿Confucio?
Griego: El antisemita de Henry Ford. “Ridículo”, comentario impropio.
Chipriota: Soy crítico.
Griego: De niño, uno sueña con ser jugador, bombero, astronauta. No conozco a nadie que sueñe ser crítico, dijo el comediante Richard Pryor. Yo soy futbolista. Gracias.
Chipriota: No, gracia’vo’.

Argentina - Grecia (5)


Segundo día laboral en Radio Belgrano:
- Jefa- ¿Clotilde, se te ocurre algún jugador para sacar al aire hoy que no esté en la selección?
-Clotilde- ¿Palermo?
-J- Está en la selección
-C- ¿El que se come a la hija de Maradona?
-J- También está en la selección. Dejá. Llamalos a Sorín, Olarticoechea, Perfumo, Pumpido y Tarantini.
Ok, lo único que aprendí del mundial hasta ahora es bailar el Waka Waka.
¿Por qué me habría preguntado si yo conocía a algún jugador? Ella ya tenía toda una lista. Evidentemente me estaba probando. Qué buena suerte pensé, haber entrado a trabajar en pleno Mundial para alguien que el último póster futbolístico que pegó en la pared de su habitación fue el de Boca campeón del 98.
Al instante corrí hacia la computadora para que Google me dijera los nombres de todos estos apellidos que me había tirado. El único que me sonaba era Perfumo, pero estaba segura que era del año del jopo.
¿Olarticoechea? O-LAR-TI-COE-CHEA…Tuve que practicarlo varias veces en voz baja para poder decirlo bien.
45 minutos de reloj llamándolos. Ninguno atendió. Sorín, Juan Pablo (ahora que lo conozco) ya no vivía más ahí. O-lar-ti-coe-chea estaba en Córdoba y con el celular apagado. Y con los otros algo similar.
La persona más inútil del mundo fue a avisarle a su jefa que no había conseguido a nadie. Sin sorprenderse, me dijo que no me preocupara, que tratar de comunicarse con jugadores o ex jugadores era toda una odisea. Me sentí menos peor. Pero igual de inútil.
Sí me pude comunicar con el vicepresidente de la comunidad helénica en Buenos Aires. Toda orgullosa le pasé el llamado al operador. Sonaba re grosso, “El vicepresidente”. Era bisnieto de un griego y era más argentino que yo. Fue una nota aburridísima.
Beto, el operador: -Caro, vení un segundo- Voy. -Cuando me pases un llamado esperá a que yo te conteste por el intercomunicador si lo recibí, porque sino no sabés si lo tomé y pasamos un papelón al aire- . Tomé como todo un aprendizaje esos diez segundos que duró su regaño. No así, los restantes diez minutos en los que me repitió lo mismo alrededor de 20 veces. Me hubiese invitado un café por lo menos.
Ser periodista es arrastrarse para que alguien te dé una nota, te diga algo que valga la pena publicar. Hay que perder todo amor propio. Esperar. Hacerle creer al posible entrevistado que él es lo mejor que nos pasó en la vida. Que estamos interesadísimos en su persona: ¿Así que vos sos el peluquero de las mascotas de los famosos? Contame ¿Cómo empezaste? Para eso estudiamos cuatro años.
Tenés que tomarte el bondi. Previamente haberlo esperado 15 mintos bajo el sol, lluvia, viento o frío. Hacer combinación con los subtes, trenes y premetros. Para llegar y que te digan: “Estoy un poco apurada, tengo que ir a pilates ¿Cuánto va a durar la entrevista?”. “¡Una hora, hija de puta, ¿te jode?!”, dice el cerebro del periodista. “No te preocupes, como mucho 20 minutos, sino vuelvo otro día”, dice nuestra boca.
Todo eso sumado a los nervios de los primeros días de trabajo en donde uno no conoce a nadie, y gente como Beto, se encarga de hacernos saber que somos los nuevos, los inútiles, los che pibes.

Argentina - Grecia (4)


Me llamo Tito, soy de Adrogué. Nací el 22 de junio de 1979 y ayer tuve la sorpresa de cumpleaños más increíble de toda mi vida.
Con una madre hippie y un padre fumón, mi infancia transcurrió sin un solo festejo de cumpleaños. Ella consideraba esas fechas como “consumismo barato” y él repetía: “Hijo, lo importante es festejar la vida, el amor y la paz todo el año, no una vez cada 365 días”.
Quizás en algún punto tenían razón pero yo era solo un niño y soñaba con aquel día en el que alguien preparara una fiesta para mí. Hoy puedo decir que 31 años más tarde aquel día finalmente llegó.
De niño no tuve amigos. Mis padres nunca me llevaron a un club y en la escuela no tuve lo que se dice buena suerte. En Navidad nos juntábamos con unos primos lejanos de Córdoba que tenían mi misma edad pero que nunca me dejaban jugar con ellos. Decían que yo era bobo, retrasado y poco inteligente. Una Noche Buena mientras contaba los segundos que restaban para la Navidad y los grandes destapaban botellas de sidra, mi primo mayor se acercó y me dijo al oído:“Sabés que? Mi mamá dice que la tuya fumó tantos cigarrillos de droga cuando vos estabas en su panza que saliste así de bobo y que seguramente nunca puedas terminar el colegio”.
Sus palabras entraron por mi oreja derecha y quedaron retumbando en toda mi cabeza. Será por eso que repetí tres veces primero inferior? Será por eso que me cuesta tanto lo que a los demás les resulta sencillo? No encontré respuestas. Salí corriendo esperando así borrar de mi memoria sus palabras, aunque quedarían grabadas por siempre. Entré al baño, trabé la puerta con un banquito y lloré hasta ahogarme en flemas. Literalmente.
Me salvó mi tío Coco. Por suerte el exceso de curry lo descompuso y entró al baño pateando la puerta. Me salvó la vida.
Pasaron varios días hasta que una noche tomé coraje y le pregunté a mi madre si era cierta lo que mi primo Coqui había dicho. No me respondió. Tomó el teléfono y discó el número de mis tíos en Córdoba. Jamás la ví tan enojada, gritó durante 15 minutos seguidos e inmediatamente después de colgar el tubo abruptamente con un insulto, se armó un cigarrillo de hierbas tranquilizantes para calmar sus nervios. Me fui a dormir…culpable de haberle hecho daño a mi madre.
Nunca más saqué el tema y nunca más volvimos a pasar una Navidad con ellos.
Pasaron los años y terminé el secundario, mi tía estaba equivocada.
Me egresé en el 2009, a los 30 años. Título en mano, salí a buscar trabajo y hace dos meses me tomaron en una zapatería como repositor de ojotas. Como estamos en invierno y ojotas se venden poco, me redujeron el horario de trabajo hasta la Primavera. Ahora entro a las 17hs y me voy a las 20hs.
En la zapatería tengo 5 compañeros, los mismo que ayer me dieron la mejor sorpresa de mi vida.
Yo no sé como supieron que era mi cumpleaños. Seguro que alguno averiguó y se le ocurrió organizarme este festejo a escondidas. Llegué a la zapatería pasadas las 17hs porque el colectivero se demoró en pasar. No sé porque la calle estaba atípicamente vacía. Entré apurado y me encontré con un local también vacío! Caminé hasta el depósito del fondo y ahí los encontré. Estaban todos reunidos esperándome con guirnaldas, gorros, bombos y cornetas. Ver semejante sorpresa me conmovió hasta las lágrimas. Marcos fue el primero en saludarme, nos fundimos en un gran abrazo y me dijo emocionado: “vamos Tito, vamos que llegamos!!”. Yo le respondí: “Si, llegamos. Y espero también llegar a los 32 así, festejando”-

Argentina - Grecia (3)


QUERIDO DIARIO:
HOY NO FUI A LA ESCUELA. ME TUVE QUE QUEDAR HACIENDOLE COMPAÑIA A PAPA. EL TAMPOCO FUE ATRABAJAR, AUNQUE YA HACE VARIOS DIAS QUE NO VA. YO CREO QUE OTRA VEZ SE QUEDO SIN TRABAJO. EL SALE MUY TEMPRANO A LA MAÑANA Y NO VUELVE HASTA MUY TARDE A LA NOCHE, ASI QUE CASI NO LO VEO. CUANDO ENTRA, MIRA EN MI CUARTO A VER SI ESTOY DORMIDO. EN GENERAL, CUANDO LLEGA ESTOY DORMIDO. PERO ME DESPIERTAN LOS GRITOS DE MAMA. MAMA LLORA MUCHO, DICE COSAS QUE NO ENTIENDO O COSAS QUE NO SE SI QUIERO ESCRIBIR. PALABRAS FEAS. PARECE QUE LE GRITA A PAPA POR TOMAR NO SE QUE COSA QUE TOMAN LOS GRANDES Y QUE A PAPA NO LE CAE BIEN, PORQUE CADA VEZ QUE VUELVE A CASA A LA NOCHE LE HACE COSAS MALAS A MAMA, Y ELLA LLORA.
PERO HOY ME PIDIO QUE ME QUEDARA EN CASA CON EL. NO ME PIDIO, ME OBLIGO. PAPA DICE QUE UNO PUDE FALTAR AL COLEGIO POR DOS MOTIVOS UNICAMENTE: CUANDO UNO ESTA ENFERMO O CUANDO JUEGA LA SELECCION EL MUNDIAL. SABIAS QUE HAY UN MUNDIAL? EL MUNDIAL ES UN TORNEO DE FUTBOL DONDE JUEGAN MUCHOS PAISES DEL MUNDO. ARGENTINA JUEGA Y PARECE QUE ALGUNA VEZ SALIO CAMPEON.
A TODOS LE INTERESA MUCHO EL MUNDIAL. DICEN QUE ARGENTINA VA A SALIR CAMPEON OTRA VEZ. EN LA ESCUELA ME ENSEÑARON UNA CANCION: VOLVEREMOS, VOLVEREMOS, VOLVEREMOS OTRA VEZ, VOLVEREMOS A SER CAMPEONES COMO EN EL 86.
ES QUE PARECE QUE HACE MUCHOS AÑOS ARGENTINA SALIO CAMPEON. OJO, A MI ME INTERESA QUE ARGENTINA SALGA CAMPEON. PERO LA VERDAD ES QUE HUBIERA PREFERIDO IR A LA ESCUELA. MI MAESTRO, AGUSTIN, YA TE HABLE DE EL, ES MUY BUENA PERSONA, NOS CUENTA HISTORIAS INCREIBLES. EL OTRO DIA PREGUNTO SI ALGUIEN SABIA DONDE QUEDABA GRECIA. DICE QUE LOS GRIEGOS SON LA CUNA DE LA FILOSOFIA. YO NO SE QUE QUIERE DECIR ESO NI QUIEN ES FILOSOFIA, PERO PARECE QUE ELLA CUANDO ERA CHIQUITITA DORMIA AHI. AYER NOS TRAJO UNOS TEXTOS FANTASTICOS, LLENOS DE PERONAJES MEDIO HOMBRES, MEDIO DIOSES. MITOLOGIA GRIEGA DICE QUE SE LLAMA.
HOY, CUANDO VEIA EL PARTIDO CON PAPA ME DESILUSIONE UN POCO. AGUSTIN NOS HABIA HABLADO DE UNOS PERSONAJES DIVERTIDISIMOS, HOMBRES FANTASTICOS, MITAD HOMBRES MITAD CABALLOS, ESE TIPO DE COSAS. Y BUENO, YO PENSE QUE LOS GRIEGOS ERAN TODOS ASI Y LE PREGUNTE A PAPA. PERO PAPA, QUE ESTABA OCUPADO MIRANDO LA TELE MIENTRAS SE SERVIA LA SODA CON EL VINO, ME DIJO QUE ME CALLARA, COMO SIEMPRE. Y YO ME CALLE PORQUE NO ES BUENO DESOBEDESER A PAPA. MAÑANA ESPERO PODER PREGUNTARLE A AGUSTIN MAS SOBRE ESA MITOLOGIA Y SOBRE LOS JUGADORES DE GRECIA QUE ME PARECIERON BASTANTE NORMALES PARA SER GRIEGOS.
POR SUERTE ARGENTINA YA PASO A LA PROXIMA RONDA. PARECE QUE EN EL MUNDIAL HAY RONDAS. NO SE QUE SON, TAL VEZ LOS JUGADORES QUE GANAN SE JUNTAN Y BAILAN EN RONDA, O NO SE QUE HARAN EN RONDA. PERO EL HECHO ES QUE ARGENTINA YA PASO A LA PROXIMA. POR SUERTE. MAMA LLORA MENOS DESDE QUE ARGENTINA ESTA GANANDO LOS PARTIDOS.
PAPA DICE QUE EL QUIERE QUE YO SEA FUTBOLISTA, QUE QUIERE QUE SEA COMO MESSI. DICE QUE EN LAS VACACIONES ME VA A MANDAR A UNA ESCUELITA DE FUTBOL. QUE AHORA NO PUEDE PORQUE NO HAY PLATA...NUNCA HAY PLATA EN CASA...MAMA DICE QUE PAPA SE LA GASTA TODA EN EL TETRA...NO SE QUE SERA EL TETRA, TAL VEZ UN JUEGO ELECTRONICO COMO ESE QUE HABIA CUANDO MAMA Y PAPA ERAN JOVENES. PERO YO CREO QUE ES ALGO MALO.
YO NO QUIERO QUE ME MANDEN A JUGAR AL FUTBOL. PAPA DICE QUE PARA MI CUMPLEAÑOS ME VA A REGALAR LA CAMISETA DE MESSI. PARA EL ANTERIOR ME REGALO UNA DE BOCA. PAPA ES DE BOCA. YO TAMBIEN, AUNQUE SECRETAMENTE ME GUSTA MAS LA CAMISETA BLANCA Y ROJA, ESA CON LA TIRA ROJA EN DIAGONAL...SE LA VI A UN COMPAÑIERO EN LA ESCUELA. MAMA ME DIJO QUE NI SE ME OCURRA DECIRLE NADA A PAPA SOBRE ESO SI ES QUE QUIERO SEGUIR VIVIENDO. ASI QUE DECIDI NO COMENTARLE NADA. YO CREO QUE PAPA ME QUIERE REGALAR LA CAMISETA DE MESSI PORQUE LLEVA EL NUMERO 10 EN LA ESPALDA Y YO VOY A CUMPLIR 10 AÑOS DENTRO DE POCO. PERO LA VERDAD ES QUE A MI ME GUSTARIA QUE ME REGALEN EL LIBRO QUE NOS MOSTRO AGUSTIN SOBRE LOS GRIEGOS QUE, A PESAR DE TENER A PLATON Y ARISTOTELES EN EL EQUIPO, HOY PERDIERON.
PAPA DICE QUE ENTRE EL DIEGO Y MESSI VAN A TRAER LA COPA. ESTA CONVENCIDO DE ESO. TAMBIEN DICE QUE LOS BRASILEROS SON TODOS P.... TAL VEZ PAPA TENGA RAZON.
AGUSTIN DICE QUE CUANDO TENEMOS MUCHAS GANAS DE QUE ALGO OCURRA HAY QUE PEDIRSELO A DIOS. YO SE LO VOY A PEDIR A DIOS, A DIEGO Y A MESSI

POR FAVOR, HAGAN QUE LA ARGENTINA SALGA CAMPEÓN, ASI PAPA ESTA CONTENTO, MAMA NO LLORA MAS Y LE DESAPARECEN ESOS GOLPES FEOS QUE TIENE EN LA CARA. AMEN.


Dieguito

Argentina - Grecia (2)


Hola Rogelio, Ángel habla. ¿Cómo andás? Está fresco pero es que todavía no bajó el sol, lo que va a ser cuando eso pase. Sí. Lo estoy viendo. Abrigado, claro. Y acá, con amigos pero te quería llamar igual para ver cómo estabas y no encontré mejor momento. Sí, te dejo tranquilo si lo querés ver. Ah, bueno, mejor, porque el griterío de esta gente yo mucho no lo tolero y vos sabés de Maradona lo que yo pienso.
No, no les molesta porque me conocen. ¿El trabajo bien? Mmm, sí. Difícil estos tiempos, pero siempre se está raro en este país, Rogelio. Sí, qué pelota se erró. Impresionante. Igual juegan bien estos griegos.
No, no, tenés razón, muy buenos no son. La cuna de la civilización, deben ser buenos en sofismas. ¿Te acordás de Benito el filósofo? Ese era bueno en la parla con las minas.
¿Acá? Acá todo marcha tranquilo, la jubilación este mes me la pagaron al día y yo viste que gastos no tengo, así que no... De casa a la plaza, al centro…sí, el de jubilados. Y qué se yo. ¡Uh! Sí, sí, claro. Es Palermo. Te decía que en el centro somos varios pero la semana pasada no sabés cómo se murió un viejito. 89 años tenía y se venía caminando las diez cuadras todos los días. Una bicicleta lo pisó. Palermo, sí, qué jugador. Entonces la bicicleta la manejaba un nene de doce años. Doce años, podés creer Rogelio. Y como hacía este frío, el viejito quedó patitieso ahí nomás. Porque mucho no duramos en el frío. ¿Tu mujer? Bien, qué bien. Ah. No, yo en griego no sé leer. No, claro que están en nuestro idioma pero yo te decía por si me preguntabas por…sí. Ya te dije que no les molesta, aparte me corrí para no hacerles ruido. Sí, son buena gente. En un bar estoy. Viejos conocidos, me invitan la grapa siempre. Acá no hay timba pero se pasa bien. No hace frío y los muchachos son todos amigos.
¿Eh? El gol, sí. Cortá nomás, no te molesto, lo seguimos otro día. Sí, tranquilo. Cariños a tu señora.
Ángel deposita el auricular sobre el teléfono negro y toca sin querer el disco que marca los números y hace un ruido de campana. La mano izquierda le tiembla un poco pero no se sorprende, ya está acostumbrado. Corre el gato beige sobre la cómoda con el otro brazo porque le molesta que arañe la madera que sabía lustrar Elsa. En la cocina prende la hornalla y pone la pava. Cree que esta vez podrá prender el televisor solo, pero ese conversor que le trajo su hijo de afuera lo vuelve loco. Intenta con un botón pero solamente se enciende una luz. Es lo único que logra hacer. Con los patines se dirige a la cocina y otra vez debe sacar al gato beige de la repisa. Con el brazo izquierdo hace un movimiento que se detiene en el medio. Es una punzada larga que sale de la punta de los dedos o del pecho, no entiende, pero le contrae el rictus. Un manotazo con la derecha no es suficiente para levantar el tubo. Menos para discar cualquier número. Su hijo insistió pero él no quiso cambiarlo.
“Ninguna urgencia voy a tener, quedate tranquilo.”
El agua hierve alocadamente.
“Estoy bien.”
Suenan goles.
“No estoy solo”
Ángel está tirado en el piso.
La estufa se apagó hace rato.
El corazón se detiene.
Un gato afila sus uñas mirando la partida.

Argentina - Grecia (1)


Argentina y Grecia
¿Juegan Argentina y Grecia o juega Argentina “contra” Grecia?
“Contra” en términos futbolísticos nos recuerda a un “gol en contra”.
Es como no “encóntrar” el gol o como no encontrarse a uno mismo.
Uno mismo:
¿Quién mas que uno es uno? Nunca entendí eso de “encontrarse con uno mismo”.
¿Qué pasa cuando uno se encuentra con uno mismo? ¿Se saluda?.
-Hola, si, que tal, un gusto, te presento:
-Yo, este es yo y vos sos yo…
¿Cuándo uno se encuentra con uno mismo, se reconoce?
Yo creo que ese es el problema, no nos reconocemos, no sabemos quiénes somos en realidad.
¿Cómo pretende uno encontrarse con uno mismo si no sabe a quién está buscando?
”No se lo que quiero, pero lo quiero ya” gritaba un pelado hasta que lo encotraron en su casa del barrio de Montserrat, acostado como un niño, sonriendo, porque ya no debía esperar mas.
¿Y por qué esperar para sonreír?. ¿Por qué esperar para sentir?.
“…Argentina es un sentimiento….” se escucha en momentos de mundial.
¿Porque profanarse del éxito ajeno para sentirse vivo?
Como si nuestros ojos detrás del televisor le dieran fuerzas a un equipo para lograr la victoria, y allí comienza el desfile de idiotez:
“Me siento en la misma silla, tomo la misma bebida, uso la mima bombacha, no me baño…” y la lista de ridiculeces continúa, pero no les importa, todo está permitido y avalado.
¿Por qué? ¿Por quién?
Por la pasión, la misma pasión que llevó a Adolf a emprender su sueño, la misma pasión que Iósif utilizó para derrumbarlo.
La “pasión” es lo contrario a la “acción.
¿Cómo pretendemos “ser” alguien o “hacer” algo, no importa qué, si solo “padecemos”?.
Alguien impuso la moda de la “pasión” y la vistió de rosa, le fue funcional, le somos funcionales.
Con cada grito de gol, cada aliento, cada sufrimiento, nos alejamos de nuestra acción y nos acercamos a la pasividad.
Lo mas triste es que el pueblo argentino está convencido que esta “pasión” es su fuerte, es lo que lo diferencia de un Suizo o un Sueco (del chocolate y del calzado).
Siempre deseo que el equipo de la selección pierda, que la gente se conecte con la realidad, sin dudas el dolor nos conecta con la realidad.
¿De qué realidad hablamos?
De la única, de la opuesta a la fantasía, a la pasión, al fútbol.
Porque el punto de partida debe ser real para que el sueño sea sentido, la pasión es un elemento elevado en la existencia del ser, no se puede comenzar por ella.
Shakespeare lo retrató hace tiempo, nos cansamos de leerlo y verlo, pero la lectura es errónea.
Vivir soñando es como dormir despierto, mejor vivamos despiertos y soñemos…. dormidos.

Argentina - Corea del Sur (4)


Las flores de una mañana en que mi barrio se convirtió en el barrio de Flores. Baldeaba con las medias rotas, total, nadie la iba a mirar. Saca un balde, luego otro. Apoya sus manos en las caderas y respira. Cree que hoy el aire es más liviano. Justo gritaron algo. Yo dormía plácidamente y nadie me avisó que la ciudad estaba en vilo. Ni coreano ni argentino, todavía, el chino fuma en la entrada del super y espera algún cliente. Una rubia gorda, seguro madre, le toca la puerta a la almacenera que debe correr desde su casa para abrirle el negocio. Para sus adentros la insulta en su idioma. Afuera, la sonrisa falsa la delata. Mujeres adentro del colectivo que pasa hacen alarde de su independencia. El colectivero está realmente enojado, transporta gente indiferente. Se escucha a los hombres encerrados. Gritan, alaban. Y un sonido electrónico que los interrumpe. A la vuelta, se la ve caminando con su hija. Fuma, emponchada, y le habla con parsimonia sabiendo que es dueña de la calle. Pasa una desgreñada, arrastra chancletas y un rulero le cuelga del flequillo. Va sin rumbo respirando profundamente. Parece un fantasma de entrecasa. Mira el cielo, el horizonte despejado y pareciera que apuntara a algún lugar con la mente. Tal vez se esté conectando.
En la estación de servicio, los empleados mascullan algo incomprensible mientras uno les pide revisar el aceite. Tensión, miradas desafiantes, casi amenazadoras se cruzan entre tres. Los movimientos son contenidos. La rabia late en las venas y se les hinchan las del cuello, como si fueran a gritarle algo. Un silencio de respiración contenida se percibe en la calle.
Se escucha un quejido salir de una ventana. Nadie lo atiende.
Una jovencita, con sus tacos negros contonea exageradamente las caderas. Sí, practica una caminata extraña cruzando casi las puntas de sus pies. Y va sonriendo. Cambia la cartera de lado y la acomoda para que le dé equilibrio y un mejor balance. Sigue así hasta la parada del colectivo.
Se ve un televisor al fondo del negocio. Discusiones de testosterona emanan entre las autopartes. El perrito va delante y ella con su bastón detrás. Los anteojos parecen empañados pero creo que solo están sucios. Camina con una sonrisa hasta su banco predilecto y me sonríe ampliando la boca aún más. Disfruta el silencio con la mirada nublada.
Flores a toda hora, el barrio de las mujeres alegres y la ciudad en horario de partido selección nacional. No hay diferencia. Todo se tiñe de polleras, de bocas rojas, de pantuflas o botas finas, de sensualidad de mujeres solas.
Paro el colectivo corriendo, pensando que se irá. Mira el semáforo en verde que le toca y me mira a mí. Me hace un gesto de descanso, su mano me dice que no avanzará hasta que yo suba. Al escalar el primer peldaño, le agradezco y me mira entristecido. Debe cumplir el horario que dicta la compañía, no puede llegar antes. Miro atrás y no hay nadie. Sus ojos me dicen que no puede escuchar la radio, está prohibido. Con las cejas me pregunta cómo vamos. Niego con vergüenza. Baja la vista un segundo, no deja que le gane la angustia y levanta rápido, las manos firmes al volante y apenas si aprieta el acelerador. Debemos estar marchando a 5 kilómetros por hora. No se nos cruza ningún auto. Parece el andar del vehículo más centenario del planeta. El tiempo y el asfalto están detenidos, el frente de esta casa azul es el más largo del mundo.
Algo sucede.
Una hermosa flor vestida de jean y pulóver se asusta y se crispa. El gato que tiene al lado levanta la cola.
Se escuchan tiros o escopetazos o petardos. Y muchas O desde los balcones.
El colectivero asoma apenas la cabeza por la ventana, gira el cuello y me sonríe. Al fin se entera.

Argentina - Corea del Sur (3)


La mañana se estimaba apacible. Los rayos de sol ingresaban por las hendijas de la ventana, la temperatura le permitía seguir recostado sin cubrirse con las sábanas mientras se desperezaba en la cama y los ruidos no eran sino mínimos en ese instante. Se rascó y acomodó la entrepierna, miró a su alrededor y pensó: “Sin dudas, será un buen día”.
Tomó el libro que había dejado en el piso la noche anterior, justo antes de caer en los brazos de Morfeo, y releyó los últimos párrafos disfrutados del “Evangelio según Jesucristo”. Se vanaglorió por la suerte de poder acceder a tamaño placer y le agradeció a todos los santos que pudo recordar. Decidió que ya era hora de evacuar los recipientes de residuos corporales.
En tanto liberaba al esfínter de la tensión matutina, pensó en las actividades que tenía para el resto de la jornada. En primera instancia, debía devolverle un abrigo a su vecino más próximo, tanto emocional como físicamente. Luego del desayuno, eso sería lo primero que realizaría, se dijo. Antes de calzarse sus prendas, estiró sus pantalones e intentó quitarle unas arrugas a la camisa.
Salió al pasillo, donde ya la apacibilidad perdía frente a la estruendosa actividad de sus semejantes. Caminaba despacio, a sabiendas que la seguridad de una firme apoyatura reducía las posibilidades de un esguince de tobillo, como debió padecer el pobre de Reinaldo en días pasados. El tucumano “Reina”, como le decían, no notó una floja baldosa y ahora mostraba con pesar su enyesada extremidad.
“Mandar las benditas cartas”. Esa sería su segunda labor antes del mediodía. Reflexionó sobre el contenido de las misivas, y conjeturó que cerraban una alocución coherente. Dirigidas a tres familias diferentes, los receptores estaban en poblados de provincias tan disímiles como Chubut, Salta y Misiones, aunque los asentamientos se denominaban igual, San Martín.
Tras las primeras infusiones del día, buscó un sitio donde sentarse en el patio común. Tomó la primera de las esquelas y analizó lo que hasta ahí había armado. Concluyó los últimos párrafos. Dobló el papel y lo guardó en un sobre. Satisfecho, repitió la operación con el siguiente par de antigüedades. No se acostumbraba a enviar sus mensajes más personales de manera virtual.
Le entregó al hombre del correo sus envíos y le rogó por una pronta recuperación de su hija, a sabiendas de la enfermedad que padecía. El profesional de la estafeta le agradeció el gesto, pero no dudó en despedirlo con un corte de mangas, insultos bravucones y unos gargajos cargados de flema verde, cuya alta densidad le permitieron removerla de la camisa con diligente facilidad.
De retorno en el patio, avizoró a la masa pendenciera cerrarse en torno a su persona. Unos gritaban incoherencias sonoras, otros maldecían y, los más, sólo agitaban sus brazos. Escuchó unos alaridos que le recordaron a los graznidos de gaviotas heridas por los hondazos de unos adolescentes malcriados, allí, lejos en el tiempo, en su pueblo costero natal.
Sumido en esos recuerdos de parsimonia, sintió los primeros golpes. Al principio, no le parecían reales. ¿Es que era real estar en un sitio así? Y todo por llevarse viejas cajas registradoras, su mayor pasión. Sí, no eran suyas, sino de otros. Y rastrear el paradero de las mismas le costó una enormidad, pero ¿hacía falta que lo denunciaran? Él estaba dispuesto a pagar.
Mas no tuvo fortuna, y su oriental patria de nacimiento se enfrentaba a su hogar del corazón. Tal vez el penal de Olmos no era el mejor sitio para estar en ese momento. Lo confirmó cuando su apreciado vecino, vestido con el abrigo devuelto, vociferaba: “Te vamos a romper el orto, coreano chorro. ¡Chino hijo’e puta! ¡Chino hijo’e puta! Bajá esos lienzos, conchudo”.

Argentina - Corea del Sur (2)


Hay momentos en la vida de un inmigrante en los cuales el corazón y todos los sentidos están fuertemente ligados a su patria. Momentos de nostalgia en los cuales los componentes más fuertes de su identidad piden salir a desfilar. Queres estar allá, llorar allá, comerte un asado asado allá, empanadas y vino con soda mientras le decis a todos porqué vamos a perder el mundial...

Hoy es jueves, hay que laburar….debería terminar todo lo que tengo pendiente desde hace dos meses atrás. Y sí, se terminó el festival y ahora hay que ponerse el día. - Lo siento Yair, hoy me tomo medio día libre, me voy temprano, tengo una misión nacional muy importante que cumplir.... - por? -, - juega Argentina contra los textiles... – Argentina, Maradona, suerte -.

Hace unos 35 grados y hay que esperar que nos vengan a buscar. La mesa está tendida desde las 10 de la mañana. Si en Sudafrica se juega el mundial y en Jerusalem los ortodoxos cierran las calles manifestandose contra la corte suprema de justicia, en lo de Edu se juega el campeonato mundial a la ansiedad y la neurosis, tres concursantes, todos con un mismo objetivo, sufrir.

Comemos jumus mientras esperamos que empiece el partido. Nos atragantamos con el falafel y la pita con cada minuto que pasa hasta que suena el himno nacional (la nueva letra: parabarababarababarabapapa parapara , papaparabarababarababarabapapa, papaparabaraba....(ahora te quiero ver) parabarababarababarababara paparababararabababarababarabara, papapapapara barapaparapaparabará, X 2 ........chanchanchanchanchanchan, chan, chanchan, ni el himno podemos cantar).

Qué nervios! la digestión está pesada, me duele la panza... Gooolll.....goollll orsai....ah no, si fue gollll, pensé que era orsai por eso no lo grité, yo también, pero la pucha.
....Vamos loco que vamos 2 a 0....shhh paraaa que nunca sabes....Diego, sacalo al Di María que se hizo pis encima. Heize y Tévez son lo más!! ... La defensa argentina no pasa de los octavos así eh.
Vieron? Les dije... Demichelis lo confirmó... esto va a terminar mal.Un minuto para terminar el descuento, y ya se huele olor a culo roto.
Nos vamos a fumar el pucho con el sabor amargo de la futura derrota, 15 minutos de descanso, y 31 minutos más ...Otro gooooolll...... y otro goooolll, Estos sí los podemos gritar. mi identidad confusa debe relajarse y ponerse a festejar. 47 minutos de sufrimiento que no podían faltar, vieron?.

Y bueh, somos argentinos y judíos. Nos juntamos a ver los partidos y a sufrir en conjunto. Nuestro lema "para qué disfrutar si se puede sufrir" por eso vemos el partido tirados en el suelo o sentados de tal manera que el cuello parecería que no lo vamos a poder mover más....es más, vamos 2 a 0 y en lo único que pensamos es en qué tiene que pasar para que esta victoria se nos escape de las manos...porque seguro se nos escapa...somos argentinos y judíos.

Llueven los sms..Felicitaciones de nuestros amigos uruguayos, de nuestros compañeros de trabajo, de amigos de todo tipo, de nuevos y antiguos levantes, argentinos que quieren compratir la alegría con más argentinos. La respuesta es siempre la misma Que manera de sufir! No fue fácil, sí, 4 a 1, pero no fue fácil eh...

volveremooo volveremooo...

Mientras esperamos el próximo partido, los tres neuróticos, felices por haber ganado, buscamos la manera de seguir siendo argentinos y judíos. Cómo? Edu saca el fixture y empieza a hacer cálculos. Nanale me los intenta explicar. Si grecia nos gana por 5 a 0 y Corea le gana a Nigeria...quedamos afuera. Si Corea le gana a Nigeria por 18 a 1 y Grecia nos gana a nosotros por 24 a 0, no subimos. Que dios no lo permita, que angustia! Hay un consuelo, si en el grupo de Brasil todos los partidos a partir de ahora salieran empatados, Brasil no sube...Padre nuestro que estas en los cielos...
Grecia 5, Argentina 0...parece que el partido que viene también vamos a sufrir...una verdadera fiesta!

Argentina - Corea del Sur (1)

Once de la mañana, sábado 12 de junio de 2010.
Toco timbre, me abren y entro.
“Vos estás segura?”, me pregunta una voz lejana.
“Si, estoy segura”, respondo mientras entro a la recepción. Por primera vez se encontraba vacía.
La voz detrás del mostrador era Eduardo, cantinero de la Alianza Francesa.
El mismo que religiosamente interrumpe cada sábado a las 12:00 hs nuestra clase de francés al ritmo de: “Alguien quiere algo de la cantina?”. Todos decimos que no, excepto ella. Promediando la mañana va por su tercer desayuno, volià: la profesora.
“Para mi un té con leche y una medialuna de manteca por favor. Esperá, no te vayas que ya te pago. Cuanto te debo? Cuentas claras ante todo”, se sonríe, paga y guarda el vuelto.
A Eduardo también le gusta el show y antes de retirase hace gala del francés que aprendió irrumpiendo clases: “Merci beaucoup, au revoir madame”.
Ambos festejan la humorada. Y a mí me molesta perder tiempo, les jode si retomamos la clase? Continuemos…
Aquel 12 de junio Eduardo no irrumpiría en el salón. En la clase éramos solo tres mujeres. La sensación de estar allí era casi como la de estar traicionando a la Patria.
“Él a mí no me gusta. No sé, no me inspira confianza. Por él este mundial no me motiva”. De este modo la profesora arrancaba la clase, criticando al Diego.
A mí no me interesa el tema y asiento con la cabeza para no dar charla. La compañera a mi izquierda pone cara de poker, es de las mías. En cambio la compañera a mi derecha, sin soltar su celular, dice entre tímida y avergonzada: “ Yo creo que a las 12:30 hs me voy. Tengo un amigo fanático que me está pasando el informe del partido, dice que ya cantaron el himno”.
Al minuto: “Argentina hizo un gol! Me parece que me voy…dice que pasa 12:30hs”.
“Epa, esa actitud suma un punto, ese muchacho está haciendo mérito. Deja de ver el partido para pasarte a buscar, que bien…”, acoto y al mismo tiempo me doy cuenta que me estoy poniendo un tanto mayor.
Ella me mira y se sonríe. Sus ojos hablan, me dicen que es una relación reciente. Sus mejillas se sonrojan, delatan que aún no tuvieron sexo. Quizás alguna frotadita dentro del auto esperando el amanecer frente al río después de unas cuantas cervezas y algunos puchos, no mucho más.
Hoy ella le habilita el área. Yo creo que si, ella huele a cera. Mi olfato es infalible. Viene de la depiladora: cavado profundo, tiro de cola y axilas.
Siendo las 12:00hs la profesora se pregunta por Eduardo: “que raro que no haya subido aún para tomarnos el pedido”. Termina de decirlo y sus labios se detienen en una mueca de disgusto. “Estoy tomando un antibiótico, siento languidez….necesito comer algo”.
Que momento! Yo sé que él no está, yo sé que él se fue! Què hago? Se le digo?
Ahora la mueca me mira desafiante. Soy cobarde y el temor me invade, no puedo darle esta noticia.
Para mi tranquilidad, al instante reproduce un tupper con masitas, empieza a comer y se olvida de Eduardo, del té y de la clase.
A las 12:30hs la chica que tendrá sexo se retira. La clase sigue, ahora somos dos.
Cuando el reloj marque las 13:00hs la profesora habrá dado por finalizada la clase y el árbitro habrá dado por finalizado el encuentro. Argentina 1- Nigeria 0.
Que bueno! Ganamos! Aguanten el Diego, la Selección y Messi!
Y yo que soy tan cabulera seguiré siendo indiferente al mundial, alguien se tiene que sacrificar por la Selección.

Argentina - nigeria (2)


Ese es lindo, mirá los ojos. Sí, parece un negro Pantera Negra, qué feroz. ¿Se pueden callar de una vez? Lo que hay que hacer es mirar y concentrarse que para eso nos juntamos. Pero qué seria se puso esta, che. ¿Alguien tiene un Migral? Se me parte la cabeza. ¿Te cayó algo mal? Comimos muy rápido y encima no entiendo por qué tres docenas de facturas si solo somos cuatro. ¡Sh! ¡Bueno, che! Pero dale Pipi y la concha de tu madre. Miren qué cuerpo de argento que tiene. Sí, pero el que me gusta es el de pelo largo. ¿El arquero? Sí, ese también es mi novio. Romero se llama y callate. ¿El mono Jonás, decís? Pero mirá los brazos que le llegan a la rodilla. ¡Corré Galgo, dale! No, qué mal parado. ¡Eh! ¿Cómo le vas a sacar la tarjeta? Anaflex tengo, ¿querés uno? Dale. ¿Vos querés? Sí. “Droga, droga, viva la droga” ¿Esa era de Xuxa? ¡Uy, mirá, acá dentro hay Migral! ¡Qué bueno! ¡Goooooooool! ¡Vamos mierda!

¡Qué bien la hizo! Este debe estar re contento después de la conferencia de prensa que tuvo. ¿Por qué saca la lengua en vez de festejar y abrazar a los otros? Ah, ¿no saben? Un periodista hijo de puta le pregunta qué opina sobre los comentarios de qué él no debería estar en la selección. Y re nervioso Heinze le contestó que él no iba a responder a las provocaciones que no estaba de acuerdo con esas palabras que eran de otros que él estaba para dar lo mejor de él que si lo llamaron fue porque confiaban en su juego y que esa pregunta estaba hecha con mala intención y que debería concentrarse en cómo va a jugar y que lo que ya había rendido. ¿Me pasás el queso? Sí, lo vi. Yo no. Ah, pero no sabés cómo respiraba todo exaltado y yo no sabía si estaba por llorar o por abalanzarse sobre el periodista para arrancarle la yugular. Y me dio una lástima. Sí, basta, sh. Pero pobre. Igual yo creo que porque era francés. No, jugó en Inglaterra, no tenés idea. Qué mono que es Jonás. Dale, meté al Khun. Hacé un cambio, hijo de puta. Cómo le ponen un traje así, seguro que es un Hugo Boss pero parece un muñeco de torta y los dos negros que tiene atrás. ¡Qué bien que ataja! Y, con esos ojos. ¿Otra factura te vas a comer? Suerte que estamos con el juguito de naranja y pomelo y los kiwis que si no...

¿Pongo más agua para el mate? Sí, no almorzamos hoy, ¿no? ¿Qué te parece? Hace una hora que estamos desayunando. A mí me da lástima Messi que todos depositan tanto en él y acá no puede hacer nada. Yo quiero que haga un gol para que no hablen mal de él.

Esto es un embole, si nos deja hablar es porque no está pasando nada. Pero si no hace ningún cambio Diego, qué querés. ¡Ah! Pensé que hablabas de tu ex. No, mirá lo que está pasando. Qué buena steady, es impresionante. El caño es lo peor que te pueden hacer, es lo más humillante para un jugador.

Si. Esa es la cámara de Telefé.

¿Y el cambio? Sacalo al pibe este.

Milito, cómo me gusta.

¿No se parece a Francescoli?

El que está fuerte es Sidane, y le puso de nombre Enzo a su hijo por él, ¿no es un divino?

Pasame el jamón. Pasame un pucho. Pasame el mate.

Abrís la ventana.

¿Qué hacemos hoy?

No puedo creer el olor a chivo que tengo.

Yo me tengo que ir a laburar.

¿No te quedás? Con este día.

Sí, un asco, pero tengo que salir y no puedo faltar.

¿Querés mis botas de lluvia?

A ver…uh, me quedan gigantes. Me las llevo.

Argentina - Nigeria (1)


Previo al encuentro futbolístico entre los combinados nacionales de Argentina y Nigeria, dos parejas de amigos dialogaban para amenizar la espera.

Chica Uno: ¿Y vos tenés alguna anécdota con un nigeriano, o algo relacionado a ese país, que valga la pena mencionar?

Chico Beta: Pero claro. Si hay algo que recuerdo con sumo placer es el rostro de un morocho de unos dos metros de alto que estaba estudiando en Estados Unidos, al igual que yo; aunque en su caso la maestría en Negocios. El muchacho aseguraba, con el pecho inflado de orgullo, que en todo el territorio de su país no había un solo homosexual.

Chica Uno: Me estás jodiendo.

Beta: No, te juro. Y lo decía con una seguridad pasmosa.

Chico Dos: Este… no tiene sentido.

Beta: ¿Te parece? Son “nada más” que 150 millones. Yo le explicaba que era imposible que no hubiera gente, como mínimo, bisexual. Su respuesta, por un lado, me hizo reír, por el otro, lamentarme: “Si los hay, los están matando”. Así, en presente continuo.

Chica Alfa: Un horror. A mí ya me había contado la historia, unas treinta y dos veces. Y siempre digo lo mismo, “un horror”. ¿Seré yo la repetitiva?

Transcurridos unos minutos del cotejo, las damas, al oír unos insultos de sus compañeros, inquirieron por los mismos.

Chica Uno: ¿Por qué vociferan así? Si no pasó nada. No hubo gol. Ni siquiera una buena patada.

Chico Dos: Es por Messi. ¿Vos viste cómo eludió a esos rivales?

Chica Alfa: Ah… ¿y? ¿Qué tiene de raro? ¿Por eso tanta alharaca?

Beta: Fíjense, y van a ver que ningún nigeriano elude a un argentino. Menos que menos a dos o tres. Pero eso no es lo raro. Lo extraordinario es que Messi, cuando agarra el balón, mirá para adelante, al igual que todos los demás jugadores que están en la cancha. Pero el resto, cuando identifica la cantidad de oponentes, en el caso de que ese número sea superior a uno, retrocede. Messi no.

Dos: ¡Claro! ¡Qué buena explicación! Con razón sos ingeniero. Presten atención. ¡Ahí la tiene de vuelta!

Alfa: A ver… está con la pelota. Sí, entre él y el arco hay cuatro de remera verde.

Uno: Cinco, sin contamos al arquero. ¡Y va hacia la meta! ¡Es cierto! ¡Dejó a dos en el camino ya!

Beta: ¡Uh, qué patadón le dieron!

Alfa: Que se levante, ni lo tocaron.

Uno: ¿Les duele de verdad? A mí me parece que es pura actuación. Siempre que se caen, vuelven a correr como si nada.

Dos: Si sale de la cancha, es porque les hace mella en serio, sino, es teatro, en general.

Alfa: Ah, como yo cuando te finjo, amor.

Concluido el cotejo, las parejas se preguntaban si deberían permanecer juntas mucho tiempo más. Ante el susurrado comentario de Alfa sobre sus deseos de dormir una siesta, Dos se plegó al instante. Se despidieron en la puerta del domicilio de los primeros. Uno y Dos caminaban hacia su vehículo cuando ella le solicitó permiso para expresar sus más puras emociones.

Dos: Sabés que siempre quiero escucharte. Adelante.

Uno: No los quiero ver nunca más. Son insoportables. ¿Por qué me hacés sufrir de esta manera? Estos amigos de morondanga que tenés… no sirven ni para odiarlos. Es la última vez que te acompaño, ¿te quedó claro?

Dos: Menos mal. Pensé que querías cortarme. ¿Te parece que no hay putos en Nigeria?

Uno: Es lo que dicen, ya sabía eso. Fue lo único rescatable de hoy. Qué día de mierda.

Reglas de juego...todos a escribir!

Antes que nada, la historia:
Un día chateo con Yasha por msn y me dice: te mando por mail dos textos, vota por el 1 o por el 2. Había sido esto el día posterior al primer partido que jugó el seleccionado argentino contra el nigeriano, obteniendo una victoria de 1 a 0. Después de emitir mi voto le dije "puedo participar? que divertido!!!". Así, y gracias a la brillante idea de nuestra amiga M.de L., se dió por inaugurado el campeonato. A los pocos días Argentina jugó su segundo partido y nosotros ya eramos 4 participantes activos y 6 votantes. En el último ya fuimos 6 activos y 4 votantes...en fin, podría decirse que estamos al pedo, pero la realidad que nos encanta el mundial, nos encanta escribir, nos encanta leer y nos encanta votar. Ojala tengamos que escribir muchos textos más!

Las reglas:

escribir un texto sin limitaciones estilísticas ni de contenido un vez finalizado el último partodo jugado por la selección argentina. El único requisito, que el texto tenga una relación con dicho juego.
El texto debe ser enviado unas 18hs después del partido.
El voto, hasta dos días después.
Las únicas reglas claras y que nos cuesta cumplir son las impuestas por quien concentra los textos enviados, y estas tiene que ver con el formato del texto...

Una vez terminada la ronda de lectura y votación, todo esto mediante el correo electrónico, el ganador recibe, cito al creador del concurso "las felicitaciones de todos".

Los textos se publican en el blog una vez cerrada la competencia correspondiente al partido de la fecha, es decir, una vez que se conoce al ganador. Los textos se presentan anonimamente, y son publicados por Mariana J. en nombre de todos...no se olviden, lo importante es competir.

(este último mensaje está dedicado a M. de L. que creó el concurso pensando en los laureles...)