viernes, 25 de junio de 2010

Argentina - Corea del Sur (1)

Once de la mañana, sábado 12 de junio de 2010.
Toco timbre, me abren y entro.
“Vos estás segura?”, me pregunta una voz lejana.
“Si, estoy segura”, respondo mientras entro a la recepción. Por primera vez se encontraba vacía.
La voz detrás del mostrador era Eduardo, cantinero de la Alianza Francesa.
El mismo que religiosamente interrumpe cada sábado a las 12:00 hs nuestra clase de francés al ritmo de: “Alguien quiere algo de la cantina?”. Todos decimos que no, excepto ella. Promediando la mañana va por su tercer desayuno, volià: la profesora.
“Para mi un té con leche y una medialuna de manteca por favor. Esperá, no te vayas que ya te pago. Cuanto te debo? Cuentas claras ante todo”, se sonríe, paga y guarda el vuelto.
A Eduardo también le gusta el show y antes de retirase hace gala del francés que aprendió irrumpiendo clases: “Merci beaucoup, au revoir madame”.
Ambos festejan la humorada. Y a mí me molesta perder tiempo, les jode si retomamos la clase? Continuemos…
Aquel 12 de junio Eduardo no irrumpiría en el salón. En la clase éramos solo tres mujeres. La sensación de estar allí era casi como la de estar traicionando a la Patria.
“Él a mí no me gusta. No sé, no me inspira confianza. Por él este mundial no me motiva”. De este modo la profesora arrancaba la clase, criticando al Diego.
A mí no me interesa el tema y asiento con la cabeza para no dar charla. La compañera a mi izquierda pone cara de poker, es de las mías. En cambio la compañera a mi derecha, sin soltar su celular, dice entre tímida y avergonzada: “ Yo creo que a las 12:30 hs me voy. Tengo un amigo fanático que me está pasando el informe del partido, dice que ya cantaron el himno”.
Al minuto: “Argentina hizo un gol! Me parece que me voy…dice que pasa 12:30hs”.
“Epa, esa actitud suma un punto, ese muchacho está haciendo mérito. Deja de ver el partido para pasarte a buscar, que bien…”, acoto y al mismo tiempo me doy cuenta que me estoy poniendo un tanto mayor.
Ella me mira y se sonríe. Sus ojos hablan, me dicen que es una relación reciente. Sus mejillas se sonrojan, delatan que aún no tuvieron sexo. Quizás alguna frotadita dentro del auto esperando el amanecer frente al río después de unas cuantas cervezas y algunos puchos, no mucho más.
Hoy ella le habilita el área. Yo creo que si, ella huele a cera. Mi olfato es infalible. Viene de la depiladora: cavado profundo, tiro de cola y axilas.
Siendo las 12:00hs la profesora se pregunta por Eduardo: “que raro que no haya subido aún para tomarnos el pedido”. Termina de decirlo y sus labios se detienen en una mueca de disgusto. “Estoy tomando un antibiótico, siento languidez….necesito comer algo”.
Que momento! Yo sé que él no está, yo sé que él se fue! Què hago? Se le digo?
Ahora la mueca me mira desafiante. Soy cobarde y el temor me invade, no puedo darle esta noticia.
Para mi tranquilidad, al instante reproduce un tupper con masitas, empieza a comer y se olvida de Eduardo, del té y de la clase.
A las 12:30hs la chica que tendrá sexo se retira. La clase sigue, ahora somos dos.
Cuando el reloj marque las 13:00hs la profesora habrá dado por finalizada la clase y el árbitro habrá dado por finalizado el encuentro. Argentina 1- Nigeria 0.
Que bueno! Ganamos! Aguanten el Diego, la Selección y Messi!
Y yo que soy tan cabulera seguiré siendo indiferente al mundial, alguien se tiene que sacrificar por la Selección.

1 comentario:

  1. Texto ganador de la jornada Argentina - Corea del Sur... si bien se refiere al partido anterior, se le permitió competir en esta jornada...se armó un gran revuelo cuando se abrió el debate: tiro o tira de cola? quedamos todos fruncidos...

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