jueves, 1 de julio de 2010

Argentina - México (5)


Sábado por la noche, llueve copiosamente según el servicio meteorológico, pero él ni enterado, acostado en la cama del hospital todos los días son iguales, no se puede dormir, hace zapping mira los canales deportivos y apaga.
Domingo por la mañana, mientras espera a sus médicos que realicen la ronda, sus padres vienen a visitarlo a darle ánimos, y le traen una bandera argentina bastante larga, cubría toda la cama, también un gorro gigante con los colores celeste y blanco y una banderita para agitar. Le ayudan a vestirse y se recuesta en la cama tapándose con la bandera, esa era su cábala para ver el partido de Argentina contra México imitando su habitación.
Golpean a la puerta y la fila de doctores entran de a uno y saludan, lo revisan, anotan los valores de la presión, la temperatura y le comentan lo que le harán en un par de horas, le dicen que será una operación simple que en un par de horas sale y el post operatorio es rápido. El mira a su padre y le hace un guiño, entonces interviene diciéndole al médico si la hora de la operación la pueden correr para después del partido, los médicos se miran, se ríen y le dicen que bueno, lo consultarán con el cirujano y en breve le comunicarían la respuesta. Al cabo de un rato la enfermera entra a la habitación y les comenta que no habría ningún tipo de problemas, que ni bien termina el partido lo llevaran al quirófano.
Domingo por la tarde, hora del partido, cada uno toma su posición en la habitación, como si estuvieran en su casa, él se tapa con la bandera y se coloca la banderita para agitar en cada tiro al arco, su madre a su derecha sosteniéndole la mano y su padre cerca de los pies de la cama, el único recaudo es que no pueden gritar ni subir el volumen pero todo lo demás es llevadero.
Cantan los himnos, la emoción que le embarga es increíble, sus ojos se llenan de lágrimas, piensa en que lo pueden ver y se seca rápidamente, su mente vuela, siente miedo por lo que vendrá una mezcla de sentimientos, que Argentina pase de fase y que salga bien la operación, vuelve a concentrarse en el partido, al rato, Gooooool de Argentina, discuten si es posición adelantada o no pero festejaron y se abrazaron, sigue el partido y de nuevo Gooool de Argentina, esta vez fue un gol lícito y volvieron a festejar, el partido era de ida y vuelta y ya empezaba a tornarse nervioso sus manos transpiraban, terminó el primer tiempo, respiran se miran y sonríen. Se levantan los padres para estirar las piernas caminan por la habitación mientras él va al baño, se mira al espejo, su cara denota un poco de cansancio, el no dormir, el pensar en la operación, en el partido estaban marcada en su mirada, se lava la cara y lentamente se va secando y vuelve a la cama, a retomar cada uno sus lugares en breve comenzaría la segunda etapa.
Unos minutos jugaron y luego otra vez se abrazan, un golazo terrible desata la alegría en la habitación, no habían pasado unos minutos la fila de médicos vuelve a entrar junto con la enfermera y le sacan sangre mientras miran el partido sin inmutarse, y se vuelven a ir, pero uno de los médicos se sienta a los pies de la cama, le cuenta mientras esta el partido que ya dentro de poco lo llevaran al quirófano que vaya preparándose, pero no escuchaba nadie, el médico se levanta y al rato hacen un gol los mexicanos, un silencio recorrió la habitación todos se miran y lo miran al médico se dan cuenta que la cábala ha sido rota, se dieron cuenta que cuando se quedo en la habitación el equipo mexicano hizo un gol y comenzó a jugar mejor, el padre muy educadamente lo invitó a retirarse mientras lo empujaba suavemente le cierra la puerta, y vuelve a sentarse. Terminó el partido, la alegría en sus rostros marcaba los pasos a cuartos de final, pero de pronto su rostro se torno preocupado, sabía que lo vendrían a buscar que la puerta se abriría y daría paso al enfermero que lo llevaría hasta el quirófano.
El enfermero trajo la silla de ruedas y se envuelve con la bandera, lo sientan y cruza todo el pasillo llegan al quirófano, le sacan la bandera y se la ponen a un costado y le susurran que se quede tranquilo, lo llevan a un cuartito donde está el anestesista su cara no es muy agradable, el médico lo viene a visitar para contarle de que trataría la intervención y de pronto su rostro se desfigura, le dice que repita más lento lo que dice, mientras amaga con levantarse e irse y el médico le repite lentamente “Óigame cuate, hagamos esto rápidamente que hoy no tuve un buen día”, lo acuestan en la camilla y le grita “sos mexicano?, sos mexicano?” y entre refunfuños el anestesista lo sostiene, le coloca la máscara, entrecierra los ojos y empieza a ver al médico con la camiseta verde de México y al anestesista también, lo miran raro y oye que le dicen “la neta, el primero fue un claro offside, babosos ladrones” y el cuchillo que bajaba cerca de su yugular.
Se despierta sobresaltado, su cuerpo estaba cubierto por la bandera argentina, estaba algo mareado, el cirujano sonreía, él pensaba que estaba muerto, que estaba en el cielo, se toca para ver si es cierto, el cirujano lo saluda y dice algo que no logra entender bajo los efectos aun de la anestesia, el enfermero lo lleva a la habitación, se sigue despertando, pregunta si estaba vivo, pregunta si fue un sueño, pregunta “pero gano argentina no?”.

2 comentarios:

  1. Buenísimo!! la verdad, el futbol y yo, yo y el futbol, no tenemos una buena relacción... es algo largo de contar, una historia para otro momento quizás... ;) el caso es que conseguiste que disfrutara el relato como si nada tuviera que ver con el :) Gracias!!

    ResponderEliminar